lunes, mayo 22, 2006

EL CÓDIGO DA VINCI (The Da Vinci code)

Al final, todo depende de lo que tú creas. Robert (Langdon) se despide así de Sophie Neveu.

Ríos de tinta van asociados a esta película y al libro, del mismo título, escrito por Dan Brown. La piedra en la que se sustenta el catolicismo puesta en entredicho.

He de reconocer que el libro me enganchó. Aunque también tengo que decir que más por la historia que cuenta que por la forma de contarla, los personajes que la sustentan y ciertos giros noveleros. Pero la base en la que se fundamenta la historia es interesante. Creyentes o no creyentes sentimos curiosidad por ese Jesús y por esa iglesia que ha sobrevivido a vientos y mareas y que se ha plantado en el siglo XXI.

No voy a entrar en si el señor Brown copió o dejó de copiar de los historiadores. Lo que está claro es que acertó llevando a novela lo que otros se habían dedicado a estudiar y plasmar en ensayos.

En su día no entendí la polémica suscitada por este libro. No deja de ser una novela de ficción basada en hechos historiados. Hechos que están publicados en multitud de obras por importantes historiadores e investigadores. Desde luego toda esta polémica lo que ha hecho ha sido duplicar, triplicar, cuadriplicar... la venta del libro. Y que se pensara en llevar del papel a la pantalla de un cine.

Sinceramente, no me esperaba una buena película. Las pocas reseñas que había leído el viernes después de su estreno mundial y que venían de Cannes, dejaban poca duda sobre lo que la película ofrecía: un tostón. He de decir que con esta premisa pensé en gastar los 6 euros del cine en otro menester. Pero como para poder hablar hay que experimentar, el domingo fui al cine.

No se puede a decir que es o vaya a ser la película del año, pero no es un tostón. Al menos a mí me mantuvo entretenida durante todo el metraje. El guión está bien llevado. Tiene sus puntos de descenso, pero se recupera antes de que pierdas el interés. Se basa en la novela pero adaptándola para llevarla a la gran pantalla. Es decir, no es 100% el libro. Sí la esencia.

Me gustaron los flashback históricos. El del entierro de Isaac Newton en la abadía de
Westminster sobrepuesto a las calles de Londres, impresionante.
Me gustó el color de la película. La cara de Audrey Tautou. Hubiera preferido a Harrison Ford como Robert...

La búsqueda del Santo Grial continuará a lo largo de la historia, mal que les pese a algunos. Eso me gusta, porque significa que nos hacemos preguntas. Y si nos preguntamos y buscamos las respuestas significa que somos libres. Inteligentes y racionales.

Asi que, que cada uno crea lo que le parezca más consecuente para consigo mismo.

Dirección: Ron Howard.
País: USA.
Año: 2006.
Duración: 149 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Tom Hanks (Robert Langdon), Audrey Tautou (Sophie Neveu), Ian McKellen (Sir Leigh Teabing), Alfred Molina (Obispo Aringarosa), Jürgen Prochnow (Vernet), Paul Bettany (Silas), Jean Reno (Capitán Fache), Etienne Chicot (Teniente Collet), Jean-Yves Berteloot (Remy Jean), Jean-Pierre Marielle (Jacques Saunière), Marie-Françoise Audollent (Hermana Sandrine), Seth Gabel (Michael).
Guión: Akiva Goldsman; basado en la novela de Dan Brown.
Producción: Brian Grazer y John Calley.
Producción ejecutiva: Dan Brown y Todd Hallowell.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Salvatore Totino.
Montaje: Dan Hanley y Mike Hill.
Diseño de producción: Allan Cameron.
Dirección artística: Giles Masters y Tony Reading.
Vestuario: Daniel Orlandi.
Estreno en USA: 19 Mayo 2006.
Estreno en España: 19 Mayo 2006.

4 comentarios:

  1. Interesante planteamiento el que propones. A mí me gustó tb esa reflexión que queda tras el film, el libro, los ensayos: Si de verdad Jesús hubiera muerto (sin resurreción real) y hubiera tenido descendencia... ¿la fé y creencias de las personas hubiera cambiado mucho?. A mí personalmente no. Creo que quitar los aspectos mágicos y paranormales crea una realidad más sensata, práctica y verdaderamente religiosa.
    Coincido con lo que dice José Antonio Marina en su libro "Por qué soy cristiano": En el mundo de los hombres, Dios no actúa sino a través de los propios hombres. La inteligencia y el amor humano son la presencia emergente de la Divinidad en el mundo". Vamos, que lo que no hagamos nosotros por nosotros mismos, no lo va a hacer ni Dios. :-)

    La película entre persecuciones, códigos, sociedades secretas y fracciones eclesiales trata de rezumar esa posibilidad. No me defraudó.

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  2. Muchas gracias por la información, yo no la he visto y tenía ganas de saber de la misma algo más; el libro me lo leí en 2 días y en su día me enganchó, pero también desde un punto de vista novelesco, de intriga...iré a verla. Un saludo

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  3. Tomas20:19

    Vaya sorpresa ver vuestros posts después de la odisea con el virus. A lo mejor ha sido un milagro o una conspiración :-)

    En fin, sinceramente yo tampoco entiendo tanta polémica con el Código da Vinci salvo que el Vaticano reciba comisión, si es que no le hacen más que publicidad... En cuanto a las historias sobre conspiraciones, me quedo de aquí a Lima (no sé si alguien nos lee desde Perú) con El Péndulo de Foucalt, libro que me costó entender, pero que cuando lo capté (gracias a mi amiga Blanca :-), ví que dió en el clavo: si las conspiraciones, lo misterioso y lo sobrenatural no existe, terminamos por inventarlo.

    Salu2-

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  4. A mi también me gustó, dentro de lo previsible, porque he leído la novela. Hay que decir que el director ha sido fiel a lo escrito por Brown.
    En cuanto a la pregunta que hace al final mi respuesta es que no, que no importa si todo eso hubiera sido verdad.
    Por cierto, otra gran pregunta, y eso no está recogido en ningún ensayo, es, ¿dónde están los restos de María Magdalena?

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