viernes, noviembre 15, 2013

Inferno

El profesor Robert Langdon se despierta en un hospital con una herida en la cabeza y sin saber exactamente cómo ha llegado hasta allí. De hecho, ¿qué hace él en Florencia? Sin apenas tiempo para responder a sus preguntas, tiene que levantarse y salir corriendo. Parece quieren asesinarle. Sienna, la doctora que le ha atendido en el hospital, le ayudará a escapar. Junto a ella intentará descubrir porqué está en Florencia y quién le persigue. Dante y su Inferno serán las primeras pistas que Robert y Sienna encuentren. ¿Hacia dónde les llevarán?

Reconozco que la literatura de Dan Brown no es muy buena, ciertas lagunas, personajes algo flojillos, cierto tinte machista y arcaico. Sin embargo, también es cierto, que es empezar el libro y engancharse. No hay que quitarle mérito al señor Brown.

Con Inferno nos trasladamos a la maravillosa Florencia. Ya solo por recorrer sus calles y sus monumentos merece la pena dejarse llevar. Si además lo mezclamos con el siempre enigmático Dante y su Inferno, el caldo está servido. Y calentito.

Además se añade una reflexión sobre la propia supervivencia humana: la especie humana crece sin control y somos, seremos, nuestros propios verdugos. Mayor urbanización, crisis alimentaria, cambio climático. Algo que puede sonarnos lejano, pero que está aquí mismo. Hace poco conocíamos la noticia de que China había comprado el 5% de Ucrania con fines agrícolas. Esto es real y actual.

En Inferno, uno de los personajes, decide actuar por su cuenta y controlar la expansión de la población mundial. ¿Un loco? ¿Un salvador? La controversia está servida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

No seas anónimo. Identifícate siempre. Queremos saber quién eres. Los comentarios anónimos podrán ser borrados. Muchas gracias.